Mi esposa bien culona

0 vistas
0%

Toño estaba con los ojos desorbitados viendo como su noviecita se montaba encima de Gil, y poco a poco desapareció toda la verga dentro de su vagina mientras retorcía sus nalgas de lado a lado. Mi esposa culona bien loca por el culo. De inmediato mi esposa se puso de pie y nos agarró de las vergas a Toño y a mí, nos dijo; ustedes chiquines vengan para acá dejen a gusto a mi amiga, nos fuimos al sillón de enfrente. Mi esposa se sentó en el sillón y nos alternaba unas mamadas riquísimas, nos restregaba una verga con otra y luego entraba en acción su lengua y su boca, nos mamaba con el glande de nuestras vergas ¡

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.